La Devoción al Señor de Burgos


devocion burgosEsta antiquísima devoción tiene sus orígenes en la ciudad de Burgos, España, durante la edad media. En la ciudad de Burgos es donde se conserva la imagen de Cristo Crucificado, la cual es de madera recubierta en piel de búfalo y tiene como característica singular: dos huevos de avestruz, obsequio de un mercader medieval, los cuales cuelgan de sus pies. La devoción a este Cristo durante el siglo XVI y posteriormente fue muy arraigada entre los españoles, especialmente entre los naturales de la ciudad de Burgos, prueba de ello son las diversas tallas del Señor de Burgos traídas por los españoles al Nuevo Mundo y el Perú no fue la excepción.


LA DEVOCIÓN EN EL PERÚ

En el Perú se sabe de la existencia de tres Cristos que tienen la advocación del Señor de Burgos, siendo el más conocido el Señor de Burgos de Huánuco, por la importancia de su fiesta la cual se realiza en el mes de octubre de cada año, el otro Cristo se encuentra en el Templo de San Agustín de Lima (ésta advocación tiene mucha relación con la orden de loa agustinos, de ahí que cuentan con una imagen en su templo en el centro de Lima).

Y por último encontramos otra imagen en la ciudad de Chachapoyas que a continuación trataré de ella.

 

LA DEVOCIÓN EN CHACHAPOYAS

arreglo coloridoNo se sabe aún la fecha exacta de la llegada de esta bella imagen a la ciudad de Chachapoyas, es posible que haya sido traído por algún devoto español durante el siglo XVIII, sólo se puede afirmar que a finales del siglo XVIII ya se encontraba en la ciudad, como se puede verificar en documentos del Archivo Regional.

Según las versiones orales en los primero años de la llegada del Señor de Burgos, era venerado en una pequeña capilla, a donde acudían los fieles a orar. Seguramente con el tiempo se extendió esta devoción entre los ciudadanos y fue así como a fines del siglo XVIII, como prueba de gratitud y amor a Dios la Sociedad San Juan de la Frontera conjuntamente con los ciudadanos construyeron un magnifico templo en su honor. Esta devoción según el transcurrir de los años fue ahondándose en el pueblo chachapoyano y prueba de ello son los obsequios y apoyos que la ciudadanía dio para embellecer el templo y engrandecer la devoción al Señor, un ejemplo de ello son la custodia de oro y piedras preciosas, el retablo y otras obras y regalos dados al Señor como prueba de amor y de fe.

Otra prueba que esta devoción fue creciendo, son las réplicas en escala pequeña de la imagen del Señor de Burgos, que algunas familias chachapoyanas poseen.

Sin duda cuando se realizan la novena, boto y procesión del señor de Burgos, el Miércoles Ceniza, los fieles recurren a demostrar mediante actos de piedad su devoción al Señor. Como no recordar el arreglo y compostura del anda que por generaciones lo viene haciendo la familia Cueva, como: don Benjamín Cueva Reyna, don Benjamín y Antonio Cueva Angulo, las hermanas: Petronila, Isabel y Sara Cueva Angulo y por último don Benjamín Cueva Ríos, quién mantiene viva esta tradición.

Muchos aún recordarán cuando las señoras acudían bien vestidas y cubiertas con manta y portando los centilleros a la tradicional procesión del Señor de Burgos, el cual da inicio a la Cuaresma chachapoyana. Al hablar de la devoción al Señor de Burgos, también hay que hablar de la Hermandad del Santísimo Sacramento del Señor de Burgos, compuesta por 24 hermanos, quienes mantiene viva la antiquísima costumbre religiosa de la Renovación del último domingo de cada mes, donde se expone y saca en procesión a Jesús Sacramentado.

Otro día donde se palpa esta devoción es el jueves, donde los fieles acuden al pie del Señor de Burgos a colocar sus velas o a realizar la visita al Santísimo Sacramento. Sin duda que esta devoción está muy arraigada en el corazón de los chachapoyanos y es parte de nuestro diario vivir, muchos hemos nacido y crecido dentro de esta fe y devoción que nuestros abuelos y padres nos heredaron y nosotros seguiremos dando en herencia a nuestros hijos y nietos como prueba de amor y veneración a la imagen del Cristo que un día llegó a nuestra tierra.